Ante la noticia de la muerte de un ser querido todas las personas reaccionamos diferente, hay quienes quedan en un estado de shock, sin siquiera poder pronunciar palabras, otros lloran desconsoladamente y en ocasiones negando la trágica noticia, otras, al contrario, aceptan lo sucedido con una calma que no parece ser bien vista ante la mirada crítica de la sociedad. Pues bien, cuando murió mi padre recibí algunas críticas o comentarios, algunos como: que tenía un corazón de piedra, que no tenía sentimientos, que no lo quería y otras cosas que ya ni recuerdo, solo porque en esos días que dolieron en el alma, no lloré, no lloré como se supone que se debe de llorar en el funeral de un padre y, claro que lo amé y lo amo aún, fue un padre extraordinario.

Por algún tiempo me sentí mal por no haber reaccionado de otra forma en esos momentos, pero con el transcurso del tiempo y lo que aprendía en la universidad comprendí que todas las personas vivimos duelos diferentes, el hecho de no ser tan expresivos no es un sinónimo de que no duela; como ya lo comente, hay personas muy emocionales y expresivas, y otras son todo lo contrario, hay quienes no aceptan la partida de un ser querido y llevan años en duelo, un duelo que se vuelve patológico porque son emociones que los acompañan día a día, y hay otros quienes recordamos con amor y alegría a esa persona especial. Aceptar una pérdida no es resignación ni negación, es aceptación consciente, y aunque este proceso duela, es necesario dejar de pelear con lo inevitable para poder encontrar tranquilidad. Dos personas pueden vivir perdidas similares, pero la forma de interpretarla puede cambiar completamente la vivencia y hace que el proceso de duelo sea menos traumático.

Mientras escribía estas líneas recordé una historia de una madre quién perdió a un hijo muy joven, él tenía alrededor de 21 años, en su funeral ella se mostraba tranquila y en calma, otra persona muy cercana se acercó y le preguntó el motivo de su calma en ese momento tan difícil,  ella respondió: “no te negaré que estoy triste y que mi pérdida ha sido enorme y mi alma se siente desconsolada, pero tampoco te diré que estoy enojada con la vida por llevarse a mi hijo tan joven, agradezco a Dios por darme uno de los mejores regalos, agradezco por haberme dado la oportunidad de ser su madre, de conocerlo, y aprender de él, de permitirme haber podido compartir 21 años a su lado, porque es mejor haber tenido el regalo de compartir mi vida con él aun por un corto tiempo que nunca haberlo tenido.

En mi opinión, es una historia hermosa, nos enseña sobre la aceptación ante situaciones que no podemos evitar y que lamentablemente, tarde o temprano debemos afrontar, nos enseña a ver una situación desde diferentes miradas y ser empáticos sin tachar de insensibles a otros porque, aunque nuestros ojos no derramen lágrimas no quiere decir que nuestra alma no esté llorando a gritos. También nos hace reflexionar sobre lo frágil que es la vida, nos recuerda apreciar lo cotidiano de cada momento, los vínculos con los otros, los minutos y los gestos que pasan desapercibidos. Para algunas culturas el duelo no es solo pérdida, también es un homenaje, una transición a otra vida, se honra lo que se tuvo, lo vivido con esa persona y no se lamenta su ausencia, una pérdida no es un castigo, y en vez de preguntarnos porque nos quitó, podríamos elegir ver por que la vida nos dio; lo que nos invita a cuestionar nuestras interpretaciones sobre las pérdidas, la vida no es justa ni injusta, perder o ganar es un proceso, una etapa por la que todos debemos pasar. El dolor no es algo negativo, es el significado de que amar valió la pena y que ese amor permanecerá más allá del tiempo. La forma en la que decidas transitar tu pérdida es válida, permítete sentir y sanar a tu propio ritmo, porque todos tenemos diferentes formas de sanar y no necesitamos justificar nuestro dolor ni la manera como lo sostenemos, nadie tiene derecho a juzgar la forma en que decidimos recomponernos.

Columnista en Espejos de Tinta

Claudia Martínez

Psicóloga

Categorías: Andanadas

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